Ir al contenido principal

Soy Bonit@?


Hoy por la mañana al levantarme me mire al espejo y trate de observarme bien como soy de manera física, el espejo me mostraba una imagen y yo tenía pensamientos totalmente diferentes de lo que veía en el espejo, me dije: Qué pasa?, por qué me siento así.
A partir de ese momento empecé a indagar porque mis pensamientos no concordaban con la imagen que veía en el espejo.
El espejo me mostraba una mujer muy bonita y yo pensaba, soy una vieja, mi piel no tiene buen tono, tengo granos, tengo manchas, mi cuerpo luce flácido, ninguna ropa me luce bien, mi cabello es muy zambo, o muy lacio, y al mismo tiempo pensaba que solo las mujeres tontas son las que se arreglan y visten bien, las inteligentes vestimos jeans todo el tiempo y una buena ropa que nos haga sentir cómodas y el cabello recogido y listo.
Hasta que un día me paso algo que nunca olvidare y cambio mi vida por completo…
Me contrataron para trabajar en una revista de coordinadora de colegios y reportera, mi tarea era hacer las coberturas de las actividades principales de cada colegio, como andaba de un lado al otra fui algunos días a trabajar con jeans y una camiseta con una sudadera y cola de caballo.
Un día mi jefa recibió una llamada de los colegios, era la directora principal del colegio y ella le refirió que yo había estado ahí haciendo la cobertura de la actividad del fin de semana y que mis atuendos no lucían muy bien… Mi jefa una mujer muy inteligente hablo conmigo y me dijo:
“Hola como estas este día?, yo le dije bien gracias… entonces ella me dijo: cuéntame algo, veo que los jeans te sientan bien, quiero regalarte algunos que tengo en mi casa, que te parece... y yo muy contenta le dije que si los quería y programó un día para invitarme a su casa.
Ese día en su casa, saco casi todo el closet, eran unos jeans muy elegantes y de todos los colores, me dio unas blusas también. Al mismo tiempo que pasábamos la tarde en conversación me dijo que había una fiesta en un mes a la cual le gustaría que fuese con ella y acepte gustosa, y decidí arreglarme de una manera diferente y probar que tal me va en la fiesta.
Aquel día en la fiesta me presento un amigo de ella, un señor de edad avanzada, tendría unos 75 años, se acercó a mí y me dijo: “luces bien, cuéntame que haces?, le empecé a platicar sobre mis actividades y mi día en la universidad y a él le parecieron interesantes. Casi al terminar la fiesta y ya para despedirme me dijo: “La divinidad con la que Dios te creo van de la  mano con tu aspecto exterior”, esta frase me llegó mucho; fue entonces que me di cuenta que no tenía nada que ver la manera que pensaba sobre mí,  que cada evento tiene su atuendo, no porque está de moda, no porque la gente lo diga, es porque es la manera de saber acompañar a los demás como respeto mutuo y sentirse bien con uno mismo.  Seamos hombres o mujeres poseemos una naturaleza divina que Dios nos regaló.


Comentarios