Imagina un bosque donde hay diferentes tipos de árboles, tienen diferentes tamaños, formas, algunos tienen muchas ramas y hojas y otros no, tienen pocas, algunos son altos, otros muy bajos. Unos brindan buenas sombras y otros no.
Algo así es el ser humano, hay diferentes tipos de personas en todo el mundo, en esa variedad está la clave.
Casi la mayor parte de las personas clasifican a los demás y esto hace que no se llegue a tener una aceptación de manera completa en su todo. Las diferencias en las personas ha creado una barrera divisoria entre seres humanos, estableciendo grupos con sus propios conceptos y habitos.
La clave es el Amor y la aceptación hacia el otro. Un poco de conocimiento de uno mismo y usar nuestra inteligencia para corregirnos en lo que no estamos bien y se podrá ver a la otra persona de una mejor manera.
Si tratamos de entender todo, nos perderemos, no es útil al ser humano el tratar de aprender todo y entender a todos, no se va a poder. Hay una diversidad infinita en le mundo llena de costumbres y culturas en la manera de vivir y de pensar. Cada ser humano tiene sus cualidades y defectos.
El Espiritu Santo puede ayudarnos a ver al prójimo de otra manera y asi establecer mejores relaciones en el entorno en el cual estemos.
"Efesios 4:2-5: 2 Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor, 3 Solícitos á guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. 4 Un cuerpo, y un Espíritu, como sois también llamados á una misma esperanza de vuestra vocación: 5 Un Señor, una fe, un bautismo"


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